Archivos para la Categoría 'Documentos'

Estados Unidos señala a Carlos Vives como narcotraficante

El National Security Archive de la George Washington Universisy publicó en el 2004, como muchos recordarán, un documento de 1991 de la Defense Intelligence Agency en el que el para-cachorro-del-imperio-decadente aparece en una lista de “importantes narcotraficantes” y es señalado por “dedicarse a la colaboración con el Cartel de Medellín en altos niveles de gobierno”. Esto por supuesto no constituye ninguna novedad: todos sabemos…

Lo que no se supo en esa época es que nuestro querido Carlos Vives, uno de los máximos símbolos de los colombianos de bien, hace parte de la misma lista, con Uribe, Escobar y Yair Klein, el mercenario israelí extraditado de Rusia a Colombia hace poco. La reseña de Carlos Vives dice lo siguiente:

“89. CARLOS ((VIVES)) – A COLOMBIAN ACTOR INVOLVED IN NARCOTICS
TRAFFICKING WHO HAS WORKED WITH HIS UNCLE, IGNACIO ((VIVES
ECHAVARRIA)), A POLITICIAN AND THE CURRENT (1990-1992) MAYOR OF
SANTA MARTA, COLOMBIA. IGNACIO VIVES WAS PREVIOUSLY SENTENCED FOR CORRUPTION AND IS A WELL KNOWN NORTH COAST NARCOTICS TRAFFICKER IN THE SERVICE OF THE MEDELLIN CARTEL”

El documento está citado exactamente así:

23 September 1991 (Date of Information 18 March 1991)
Narcotics – Colombian Narco-trafficker Profiles
Defense Intelligence Agency, Intelligence Information Report, Confidential, 14 pp.
Source: Declassification Release Under the Freedom of Information Act, May 2004

Y puede ser descargado acá: http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB131/dia910923.pdf

“Nosotros somos la paz. Ellos son la guerra”

Palabras del presidente Chavez, hoy 6 de marzo:

“No habíamos nosotros nacido cuando ya ese conflicto, cuando ya Marulanda andaba por las montañas de Colombia. Nosotros, yo creo profundamente que sí es posible que en collombia se consiga el camino de la paz. Le pregunto yo a los colombianos y a las colombianas: hasta cuándo guerra? no será para decir «ya basta de guerra»?

Ahora, lo que dice el presidente Correa es muy cierto, y a mí me consta una y mil veces: el presidente Uribe no quiere la paz, él tiene una obsesión por la guerra, y se siente guapo y apoyado por las corrientes más duras de los halcones del pentágono. No van a poder acabar con la guerrilla, y la guerrilla tampoco va a poder tumbar al gobierno en Colombia. !

Dentro de pocos días se conmemorarán 60 años del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán. Ya basta de sangre. Ya basta de violencia. Nosotros le tendemos la mano a Colombia y el corazón. Y hacemos un llamado a los colombianos a que no se dejen manipular por la propaganda de guerra de los Santos, de la oligarquía, de Uribe y de los gringos. Que miren el corazón de su pueblo.

Nosotros estamos dispuestos a cooperar para seguir trillando los caminos de la paz. Nosotros somos la paz. Ellos son la guerra.”

Texto completo de renuncia de Fidel

El famoso mensaje de Fidel, publicado en Granma ayer, 19 de febrero:“Queridos compatriotas:

Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.

Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.

Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95 por ciento de los ciudadanos con derecho a votar.

La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años.

Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.

Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva.

El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las FAR por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.

Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.

Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance.

Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación “no exenta de riesgos”.

Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.

A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré – repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.

En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito.

Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.

Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:

“Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.

“Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.

“Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final.”

Carta del 8 de enero de 2008:

“…Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido.”

“Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”, reiteraba en aquella carta.

Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.

Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.

El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.

No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título “Reflexiones del compañero Fidel” . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.

Gracias”

Fidel Castro Ruz