Archivos para 6/03/08

“Nosotros somos la paz. Ellos son la guerra”

Palabras del presidente Chavez, hoy 6 de marzo:

“No habíamos nosotros nacido cuando ya ese conflicto, cuando ya Marulanda andaba por las montañas de Colombia. Nosotros, yo creo profundamente que sí es posible que en collombia se consiga el camino de la paz. Le pregunto yo a los colombianos y a las colombianas: hasta cuándo guerra? no será para decir «ya basta de guerra»?

Ahora, lo que dice el presidente Correa es muy cierto, y a mí me consta una y mil veces: el presidente Uribe no quiere la paz, él tiene una obsesión por la guerra, y se siente guapo y apoyado por las corrientes más duras de los halcones del pentágono. No van a poder acabar con la guerrilla, y la guerrilla tampoco va a poder tumbar al gobierno en Colombia. !

Dentro de pocos días se conmemorarán 60 años del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán. Ya basta de sangre. Ya basta de violencia. Nosotros le tendemos la mano a Colombia y el corazón. Y hacemos un llamado a los colombianos a que no se dejen manipular por la propaganda de guerra de los Santos, de la oligarquía, de Uribe y de los gringos. Que miren el corazón de su pueblo.

Nosotros estamos dispuestos a cooperar para seguir trillando los caminos de la paz. Nosotros somos la paz. Ellos son la guerra.”

Bacatá (Suramérica), 6 de marzo de 2008

Homenaje a las victimas de la violencia

Por Ninfa Quintana

Mi abuelita la muerta me decía “A los niños que comen mucha mugre se le llena la barriga de gusanos y a los que ven mucha televisión la cabeza de cucarachas”, pero yo era muy china y nunca le pare bolas, solo quedaba tiempo para trabajar, trabajar y trabajar, ver la pantalla mágica que divierte y nunca miente, y cuando había con que, tragar sin masticar la basura empacada en desteñidas bolsas plásticas.

De tanto escuchar a los que regañaban en nombre de dios y el rey empecé a sentirme parte de esta sufrida nación, germinada en surcos de dolores por donde la sangre se riega como un río grande, la misma en la que los hombres armados decidieron quienes eran los malos del paseo y los mataron.

Uno a uno y también muchos a la vez, por ser diferentes, por tener otra lengua, sexo o color, creencias o ideologías, o por simplemente saber decir no, los dieron de baja en nombre de la patria inventada, no sin antes torturarlos hasta la agonía, y después, querer borrarlos del mapa, los libros, las ruinas, los corazones y las memorias, así les tocara acallar a las familias que lloraban buscando a sus desaparecidos, así les tocara lavar los cerebros del pueblo entero para quitarles el digno recuerdo de sus muertos.

A un viejo tuerto le escuche un día allá en mi pueblo; “Arrieros somos y por la trocha vamos” y ahora que me quede sola en este bello mundo cruel lloro por el tiempo que se ha ido, por el tiempo que se va, como dice la canción, pero nunca mas olvidare, seguiré buscando la verdad, seguiré buscando la justicia, y si algo aprendí de los verdugos es que su violencia no es la mía y por el camino ancestral busco raíz y siembro semilla, allí donde la acción pacifica de la palabra viva es mas humana y letal, nuestra e indestructible.