Archivos para Marzo 2008

Cómo es todo

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Detrás de los medios – San José de Apartadó

“Por el prisma de los medios se filtra la manera cómo vemos y enfrentamos el conflicto social y político que padecemos como sociedad.

Detrás de los Medios es un reporte del seguimiento al cubrimiento realizado por los medios masivos de comunicación a realidades que atañen, de manera directa, la vida de los procesos comunitarios y de resistencia civil de las comunidades campesinas en Colombia.
El primer capítulo de esta serie analiza la manera como fue presentada por los medios audiovisuales la masacre ocurrida el 21 de febrero de 2005 en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

Una realización del:
Observatorio Audiovisual e Investigativo sobre Procesos Comunitarios y de Resistencia.
ÁREA DE COMUNICACIONES – ASOCIACIÓN CAMPESINA DE ANTIOQUIA

15 militares capturados por masacre de San José de Apartadó

Ahí están, esos son, los asesinos de la nación, los descuartizadores de niños, los que ya confesaron 20.000, los que hablan igualito al presidente y lo defienden tanto, los que van salir de la cárcel en tres años, los que tienen tanta tierra, los que tienen tanta plata, los reelectos, el 84%, los colombianos de bien.

Conciencia Colombia! Esto está vivo! Colombianos conscientes dignos y organizados a combatir con poesia, con alegría, con grafitis, blogs, amor, orgía, yagé, marihuana, libros y canciones la violencia narco-para-cachorra-del-imperio-decadente, a parar la guerra, a negociar con los colombianos en armas, a conquistar la verdadera democracia, la verdadera libertad.

Que confiesen del para-narco-cachorro-del-imperio-decadente para abajo, que entreguen las tierras, que con toda esa plata que han hecho con el trabajo del pueblo y las ñatas de los gringos paguen la deuda externa y financien la modernización ecológica de Colombia. Los colombianos los perdonamos y les ofrecemos la no extradición, si quieren se pueden ir a vivir Miami a terminar de decaer con el imperio.

América Latina Unida, Confederada, Técnológica, Ecológica, Libre, Anti-Imperialista y Anarco-comunista!

Mayu Pankara

Ordenan captura de 15 militares por masacre de San José de Apartadó

(El Tiempo, marzo 27 de 2008)

La decisión fue provocada por el testimonio de Jorge Luis Salgado, un ex paramilitar que acusó a los uniformados de asesinar, en asocio con las Auc, a los 3 niños y 8 adultos.

“Los niños estaban debajo de la cama. La niña era muy simpática, de unos 5 o 6 años y el peladito también era curiosito (…) Propusimos a los comandantes dejarlos en una casa vecina pero dijeron que eran una amenaza, que se volverían guerrilleros en el futuro (…) ‘Cobra’ tomó a la niña del cabello y le pasó el machete por la garganta”, afirmó Salgado, oriundo de Carepa (Antioquia), a las autoridades el pasado 30 de enero.

La masacre en la comunidad de paz ocurrió el 21 de febrero del 2005.

Ese día, los cuerpos mutilados y decapitados quedaron abandonados en medio de la selva y en fosas a medio tapar.

Todas las víctimas eran miembros de un grupo que se declaró neutral dentro del conflicto armado colombiano y que venía pidiendo afanosamente protección especial.

Aunque, desde un comienzo, testimonios indicaron que los responsables de estos hechos eran miembros de la Brigada XVII del Ejército y hombres bajo el mando de Diego Murillo, ‘Don Berna’, esta es la primera vez que alguien que estuvo en las filas de los verdugos narra la historia.

“Ninguno de nosotros sabíamos hasta dónde llegábamos, solo que teníamos que ir a la vereda La Resbalosa y recorrer la zona en compañía del Ejército”, dice el ex ‘para’.

En la mira, tres subtenientes

Su testimonio, acaba de precipitar varias decisiones de fondo en este caso emblemático que ya llegó a tribunales internacionales.

Hace 12 días, la Fiscalía le envió una comunicación al comandante del Ejército, general Mario Montoya, en la que le solicita que ordene, a quien corresponda, las capturas de 15 miembros activos de ese cuerpo armado que en el 2005 estaban asignados al área de los hechos.

En la carta, la Fiscalía advierte que inicialmente los uniformados serán escuchados en indagatoria.

Pero uno de los in vestigadores le aseguró a EL TIEMPO que se ordenó su detención “porque existen indicios suficientes para presumir su responsabilidad en los hechos de Apartadó”.

En la lista que recibió el general Montoya hay tres subtenientes, cuatro sargentos y ocho cabos.

Ya en noviembre del 2007 había sido capturado por estos mismos hechos el capitán del Ejército Guillermo Armando Gordillo Sánchez.

El oficial, varias veces mencionado dentro del expediente, optó por guardar silencio durante toda la diligencia de indagatoria que se le adelantó hace unos meses.

Y aunque su defensa alegó plena inocencia, la Fiscalía optó por acusarlo de homicidio en persona protegida, concierto para delinquir y terrorismo, en calidad de coautor.

El operador de radio del Héroes de Tolová, Adriano José Cano Arteaga, le aseguró a la Fiscalía que el grupo de Gordillo había salido a patrullar varias veces con los paramilitares.

Cayó ‘Cobra’

Su testimonio y el de Jorge Luis Salgado David permitieron que, hace diez días, un fiscal especializado les dictara medida de aseguramiento a los dos ex jefes ‘paras’ señalados de participar activamente en la masacre.

Se trata de Joel José Vargas Flórez y de José Clímaco Falco, alias ‘Cobra’, el hombre que supuestamente degolló a la pequeña Natalia, de 5 años.

Y mientras la Fiscalía les define la situación jurídica a los militares implicados, abogados de familiares de las víctimas están pidiendo acceso a los testimonios ‘paras’ sobre los desgarradores hechos de hace tres años.

Salgado David, por ejemplo, cuenta que el padre de la niña degollada les suplicaba de rodillas que no mataran a los menores.

Además, que la niña creyó que se trataba de un paseo y le guardó a su hermanito una muda de ropa para el viaje.

“Le decía adiós con la manito”, recuerda el ex ‘para’.

Y añade que la violencia del ataque fue con tal sevicia que cuando se topó con el cadáver de un hombre, presunto guerrillero, casi trasboca.

“Quedó partido, destrozado por el estómago (…) se le veian las tripas y una cosa blanca. Yo me había comido una jamoneta y me dieron ganas de vomitar”.

Protección para testigo

Hoy, paradójicamente, Jorge Salgado David, está pidiendo protección.

Un grupo de desmovilizados ha intentado asesinarlo en al menos dos ocasiones porque se está negando a entrar a ‘las Águilas Negras’, grupo paramilitar emergente con tentáculos en todo el país.

Por suerte, las autoridades ya están tras la pista de los hombres que lo quieren matar.

San José: una comunidad de paz

La masacre ocurrida en el 2005 en San José de Apartadó, y la situación de señalamiento y de estigmatización que derivó de ese hecho en esta comunidad de paz, es uno de los casos que ONG han llevado ante estrados internacionales para acusar al Estado colombiano de no trabajar por la defensa de los derechos humanos.

De hecho, desde el 2002, esta comunidad del Urabá antioqueño tenía medidas cautelares emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.

El organismo internacional le había exigido al Gobierno colombiano medidas para preservar la vida e integridad de los miembros de esa comunidad de paz.

Hoy, más de tres años después de los hechos, este caso y el de otros 170 asesinatos cometidos desde 1997 en San José de Apartadó, se encuentran en trámite en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington.

El caso deberá pasar luego a la Corte Interamericana, con sede en Costa Rica, que deberá fallar.

Además, informes de algunos de esos crímenes han sido enviados a la Corte Penal Internacional, al Parlamento Europeo, a la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU y a otros organismos internacionales.

Los uniformados requeridos

En la carta enviada al general Mario Montoya, la Fiscalía solicita las capturas inmediatas de los subtenientes Alejandro Jaramillo Giraldo, Jorge Humberto Milanés Vega y Édgar García Estupiñán.

También figuran los sargentos segundos Ángel María Padilla Petro, Henry Guasmayán Ortega, Darío José Brango Agamez y Óscar Jaime González. Además, los cabos Sabaraín Cruz Reina, Ricardo Bastidas Candia, Héctor Londoño Ramírez, Luis Gutiérrez Echeverría, Jesús David Cardona Casas, Yuber Carranza Rodríguez, Ramón Mican Guativa y José Carmona.

Extraoficialmente se supo que ya se hicieron efectivas cinco capturas.

Ya en noviembre del 2007 había sido capturado por estos mismos hechos el capitán del Guillermo Armando Gordillo Sánchez.

El oficial tenía bajo su mando a la Compañía Bolívar, perteneciente al Batallón Vélez de Carepa (Antioquia), que realizaron la operación ‘Fénix’ durante los días en los que ocurrió la masacre.

Para el organismo investigador “es claro e innegable su presencia en circunstancias de tiempo y lugar”.

Por eso, se le negó la libertad provisional y permanece tras las rejas desde noviembre del año pasado.

En su contra rezan varios testimonios que señalan que el oficial acordó patrullajes conjuntos con ‘paras’ del bloque ‘Héroes de Tolová’, que se desmovilizó en medio del proceso de paz con el Gobierno.

Uno de los testigos es Adriano José Cano, quien fue radioperador de esa facción ‘para’, quien contó a la Fiscalía que, luego de la masacre, el capitán recriminó a los ‘paras’ por lo que habían hecho.

“Les dijo que fue una embarrada muy grande”, sostuvo, y agregó que los militares no hicieron nada para evitar el crimen ni para perseguir a los responsables.

El ahora ex ‘para’ aseguró que los miembros de las Auc eran los guías del Ejército, pero cuando llegaron a las viviendas de los campesinos “entraron a las casas, intimidaron, torturaron y mataron” usando machetes y armas de fuego.

Casos con miembros de la Fuerza Pública involucrados

JAMUNDÍ

El pasado 18 de febrero, el coronel Byron Carvajal, ex comandante del Batallón de Alta Montaña No. 3, y 14 de sus hombres fueron condenados por un juez de Cali por el asesinato de diez policías y un informante en zona rural de Jamundí (Valle del Cauca).

La condena se conocerá el próximo 21 de abril, pero se estima que no estará por debajo de los 25 años. En el caso del coronel, quien al parecer planeó el hecho, no se descarta una pena de 40 o 60 años.

RETOMA PALACIO DE JUSTICIA

La Fiscalía ordenó la captura del coronel (r) Alfonso Plazas Vega, a mediados de julio del 2007, en el proceso por la desaparición de Carlos Rodríguez y Cristina Guarín, empleados de la cafetería del Palacio de Justicia, y de Irma Franco, guerrillera del M-19.
Dentro del proceso por los desaparecidos fueron capturados los sargentos (r) Antonio Jiménez y Ferney Causalla, miembros, para la época, del B2 del Ejército, que participó en la retoma del Palacio.

MASACRE DE MAPIRIPÁN

El Coronel Lino Sánchez fue condenado a 40 años de prisión por la masacre, ocurrida entre el 15 y el 20 de julio de 1997, en ese municipio del Meta y que dejó más de 49 muertos. La misma condena la recibieron como coautores indirectos los sargentos Juan Carlos Gamarra Polo y José Miller Urueña Díaz,
En el 2003, la Fiscalía llamó a juicio al general Jaime Alberto Uscátegui, pero fue absuelto en noviembre del año pasado por un juez de Bogotá.

u.investigativa@eltiempo.com.co

En la masacre murieron Luis Guerra, su compañera Beyanira Areiza y su hijo Deyner Guerra. También Alfonso Bolívar, su esposa Sandra Graciano, Natalia y Santiago, hijos de la pareja, y Alejandro Pérez. Jesús Abad Colorado – Archivo / EL TIEMPO

Para la Fiscalía es claro que la acción de San José de Apartadó buscaba imponer el miedo y el terror entre los civiles de esa comunidad. Jesús Abad Colorado – Archivo / ELTIEMPO

Pecados y pescado

Reproducimos la columna de hoy de Molano. Muy buena por cierto. Y por cierto pueden compararla con el pinche editorial de El Tiempo sobre lo mismo.

La cosa no fue de un día para otro. Debieron pasar días y años. Muchos años. Primero fue por los ríos, por algunos ríos, los grandes, los navegables: pasaban barcas con gente armada y ambiciosa buscando oro.

Después fue por los caminos, los antiguos, los trazados por la fatiga y el sudor: pasaban hombres a caballo, armados, buscando el oro. De los ríos y de los caminos nacían trochas y trochas hacia las selvas buscando la quina, el caucho, la ipecacuana y, siempre, el oro. Los caminos se volvieron reales: se sacaban el tabaco, el café, el añil y se embarcaban por ríos que desembocaban en otros ríos y todos en el mar. A orillas de los caminos se abrían fincas y con las fincas se hacían haciendas.

Aun así, nada había pasado. Ni las pavas ni las dantas ni los venados huían de los caminos. Los ríos estaban llenos de bagres, nicuros, sabaletas. Se construyeron carreteras, ferrocarriles y aeropuertos; los pueblos crecían, algunos se volvieron ciudades. Pero aun así, nada había pasado. La gente comía pescado fresco, salpreso o seco. Mucha gente vivía del pescado porque los ríos y el mar lo regalaban a manos llenas. Alguna gente comía carne de monte, de res, de cerdo. Otra, algo exclusiva, atún y sardinas. Con los días, las ganaderías con ganado y sin ganado crecían al ritmo de caminos y carreteras; los ríos se fueron olvidando y ya no corrían limpios: los pueblos y las ciudades construyeron alcantarillas para botar en ellos sus aguas sucias.

En el río Bogotá no se volvieron a pescar capitanes ni a coger cangrejos. Pero aun así, nada había pasado. Los pescadores se acostumbraron a pescar poco y sucio; los pueblos ribereños, a comer mierda. Como tenía que comer la mucha, la mucha gente que sacaban a brincos del campo para fundar hatos y haciendas. Los pastos reemplazaban las selvas; se tumbaban los frailejonales para sembrar unas papas grandes y meter unas vacas pequeñas y peludas; las aguas corrían pesadas y barrosas. Las ciudades añadían a sus aguas negras desechos químicos y venenos verdes. En los ríos los trasmallos, la dinamita y el barbasco hacían su agosto. Donde hubo selvas, ahora había rastrojos que nunca alcanzaban a madurar; el agua se retiraba.

La lluvia comenzó a escasear, las nubes pasaban como caravanas. En Honda, la subienda mermaba; en Cartagena y en Buenaventura, los barcos con enormes redes de arrastre apenas si fondeaban antes de llevar toneladas de camarones a Nueva Orleans y a Tokio y dejar los arrecifes destrozados y los manglares exangües. Las ciénagas del San Jorge, del Sinú, del Magdalena, se convirtieron en haciendas a plomo limpio; los playones de la laguna de Sonso en el Cauca se llenaron de caña de azúcar, la laguna de Fúquene, de kikuyo; los playones de Tota y La Cocha, de cebolla; la trucha se ahogaba en fungicidas. De los grandes ríos del sur, del Caquetá y del Putumayo, los gigantescos valentones, más grandes que sus pescadores, salían en avión llevando en sus barrigas toneladas de coca. La carne se botaba para salvar la cocaína.

Al tiempo, por otros ríos y por los mismos, bajaban cadáveres de hombres y mujeres y niños como islas flotantes engordando chulos; bajo sus aguas corrían otros tantos muertos desmembrados y desleídos para blanquear los contados sumarios que los jueces abrían. La gente dejó de comer el poco pescado que ya daban los ríos. Las subiendas Magdalena arriba, Sinú arriba, Patía arriba se volvieron tan raras como el arco iris en los páramos agostados y desecados por paraganaderos. El agua dejó de correr mientras la gente corría.

El pescado que fue durante cientos de años —digamos trescientos—, la alimentación gratuita de un pueblo despojado de sus tierras, islas y playones, que criaba un mercado barato y que marcaba el regreso de las lluvias y el fin de los veranos, ese pescado, dicen los diarios de Semana Santa, hoy se importa de Vietnam y de Chile, de Canadá y de Noruega y dentro de muy poco tiempo sólo se conocerá en restaurantes y hoteles de cinco estrellas. Así, en el futuro el pescado se verá sólo en las casullas de los curas como testimonio de un cristianismo desaparecido, si para entonces la iglesia no las ha terminado de vender. Y todo, todo pasó sin darnos cuenta.

Alfredo Molano Bravo

Denuncian en Ecuador nuevos incidentes en frontera con Colombia


Prensa Latina
Marzo 20, 2008, 9:00a.m.

Quito, 20 mar (PL) Un nuevo incidente fronterizo revive hoy la difícil situación de las poblaciones ecuatorianas de la zona limítrofe norte, que se quejan de la inseguridad y la zozobra que desliga la guerra interna en Colombia.

El farmacéutico ecuatoriano Manuel Jiménez, de 35 años, fue asesinado y torturado en el lado adyacente colombiano al ser confundido por el ejército del vecino país con un guerrillero, denunciaron sus familiares.

Su primo Julio Jiménez, del poblado Puerto Nuevo, afirmó que a su pariente lo ultimaron, pero poco a poco.

Los militares de Colombia arrestaron el sábado último a Jiménez poco después que cruzará la frontera para pagar una deuda por un terreno adquirido, señaló.

Maricela Melo, esposa de la víctima, reclamó justicia y desmintió que su marido fuera miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Los soldados colombianos matan a uno y después le ponen un uniforme de camuflaje de las FARC para acusarlo de guerrillero, aseveró.

El cuerpo de Jiménez tiene cuatro impactos de balas y el rostro fue quemado con ácido, dijeron habitantes de ese pueblo, citados por un canal de la televisión ecuatoriana.

Residentes de Puerto Nuevo señalaron a corresponsales extranjeros, que visitaron la zona el lunes último, que los casos de desaparecidos y asesinados se registran a diario.

Esa muerte se conoce poco después de superada la crisis diplomática entre Quito y Bogotá, con el rechazo de los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) a la violación del suelo nacional.

Una resolución de la OEA repudió el bombardeo e incursión de tropas del vecino país contra un campamento clandestino de las FARC en este territorio. Esa trasgresión motivó el rompimiento de relaciones entre ambos países.

La canciller de la nación, Maria Isabel Salvador, prometió investigar el asesinato de Jiménez y anunció que los vínculos con Bogotá se reanudarán cuando exista una señal de buena voluntad de sus autoridades.

Además de este crimen, la Fiscalía General informó que enviará una misión a Colombia para indagar la presunta muerte del ecuatoriano Franklin Aizalia durante el bombardeo al campamento de la guerrilla el 1 de marzo último. En dicho ataque fueron muertas 25 personas, entre ellos cuatro civiles mexicanos, varios insurgentes y el portavoz de las FARC, Raúl Reyes.

Se presume que el cadáver del Aizalía fue llevado a Bogotá junto al de Reyes, al ser confundido con otro líder guerrillero.

Los ecuatorianos de bien

Registro las opiniones de los ecuatorianos en los foros del diario El Comercio a propósito de la crisis con Colombia y las relaciones binacinonales. Muy diferentes a los colombianos, ciertamente. Ven el conflicto colombiano como algo ajeno que les quita la paciencia y no los deja vivir tranquilos. Aun se conmueven con la muerte y les duele cada vez que la delincuencia común colombiana mata un ciudadano en la calle, cada vez que el ejército colombiano se mete y mata a sus ciudadanos (como al farmacéutico Manuel Jiménez, torturado y asesinado por el ejército en la frontera acusado de ser guerrillero), cada vez que Uribe ordena bombardear su territorio y también cada vez que Uribe acusa al Ecuador de ser aliado de las Farc porque allá tampoco quieren a las Farc. Lamentable. Somos parias. Venezuela y Ecuador están construyendo el socialismo por la vía democrática. La vieja oligarquía colombiana y la nueva burguesía narcotraficante paramilitar, a punta de pistola, propaganda y motosierra, le cerraron el paso a esa posibilidad en Colombia. El resultado son las Farc y su radicalismo, el uribismo paramilitar y su intransigencia carnicera, y en fin, esta guerra que parece no tenerlo y la forma de ser tan peculiar de los que llamamos “colombianos de bien”.

Mayu Pankara

edujim40
Colombia y Ecuador tienen mucho en común y muchos motivos para compartir el futuro que desbordan las politicas estatales de lado y lado. En la práctica, fue casi imperceptible el efecto del conflicto en el sentimiento de lado y lado porque en las dos partes hay mas fraternidad que odio. Tanto las FARC como Uribe, Correa y sus grupos son pasajeros, Colombia y Ecuador seguiran siendo hermanas despues de sus dias porque nacieron hermanas y han vivido en paz. Nunca pudiera haber xenofobia!

Nautico
Totalmente de acuerdo con el editorial de El Comercio acerca de la importancia diplomática que Ecuador debe tener con los vecinos como Colombia y Perú. Estas dos embajadas son muy importantes y claves en nuestro desenvolvimiento de todo orden como resultado se necesita el envio de personal especializado y con experiencia internacional suficiente para lograr objetivos positivos para nuestro pais basados en la inteligencia,la justicia,la honradez y la verdad.

Hatun Cañar
Mientras este presidente de Colombia, el culebrero FhUribe el mentiroso y su gobierno paramilitar de las motosierras le veo muy distante la reanudación de relaciones diplomáticas con Ecuador. Los colombianos tienen que admitir que son un dolor de cabeza que solo causan problemas con campañas vil y sucias por la prensa colombiana,Narco trafico,desplazados, brutal violacion de nuestro territorio matan anuestros hermanos Ecuatorianos en la frontera,delincuencia y violencia,son muy mal agradecidos.

Hatun Cañar
Colombia ha sido escenario, historicamente, de una continuada brutal violencia y es visto ante el mundo entero como un país que irrespeta la vida. EE.UU no negocia,va por la politica de dividir a los países para imponer sus reglas,son un Imperio y como tales son vistos con resentimiento y desconfianza.La maquinaria de publicidad de la prensa colombiana y USA fue brutal,vil y sucia contra Ecuador y la verguenza nacional el UNIVERSO siempre mostrando bajesa profecional de servilismo economico politico

nicklaus
Bien como un resumen tibio y superficial de los hechos, con la excepción de lo relacionado con los campamentos de las Farc y la relación de nuestro gobierno con ellas. Por acción proactiva o por desinterés culposo, la presencia de campamentos estables (o debo decir instalaciones) de las farc en territorio nacional es inaceptable. mas grave por supuesto en el caso de una simpatía colaborante, pero, no es evidente de los antecedentes de varios de nuestros altos mandatarios? preguntemosle a juan.

JosMa
Don Miguel muy certero su artículo, me quedan más inquietudes, las Farc siempre han tenido campamentos en Ecuador desde hace fu, EE.UU. siempre lo ha sabido antes se hicieron de la vista gorda porque esos gobiernos eran de derecha, los guerrilleros nunca pasan en un sólo mismo lugar,por que lo atacaron en ecuador y no en colombia?coincidencia que ahora con la ayuda del computador se detecto esos dólares en costa rica?el senado de EEUU no quiere aprobar el TLC por sospechas de corrupción?que habrá?

edujim40
Es como para no creer que elementos de un gobierno democráticamente elegido tengan contactos con un grupo que reniega del sistema, pero a declaración de parte relevo de prueba. Tal vez fue una treta del gobierno colombiano lo de las computadoras, pero fué lo que presiono al ministro de seguridad interna y externa a declarar que si habia tenido contacto con las FARC, en una suerte de salida rápida de su aventura. Ademas, la afinidad ideologica entre el ministro y las FARC son bien conocidas.

Estados Unidos señala a Carlos Vives como narcotraficante

El National Security Archive de la George Washington Universisy publicó en el 2004, como muchos recordarán, un documento de 1991 de la Defense Intelligence Agency en el que el para-cachorro-del-imperio-decadente aparece en una lista de “importantes narcotraficantes” y es señalado por “dedicarse a la colaboración con el Cartel de Medellín en altos niveles de gobierno”. Esto por supuesto no constituye ninguna novedad: todos sabemos…

Lo que no se supo en esa época es que nuestro querido Carlos Vives, uno de los máximos símbolos de los colombianos de bien, hace parte de la misma lista, con Uribe, Escobar y Yair Klein, el mercenario israelí extraditado de Rusia a Colombia hace poco. La reseña de Carlos Vives dice lo siguiente:

“89. CARLOS ((VIVES)) – A COLOMBIAN ACTOR INVOLVED IN NARCOTICS
TRAFFICKING WHO HAS WORKED WITH HIS UNCLE, IGNACIO ((VIVES
ECHAVARRIA)), A POLITICIAN AND THE CURRENT (1990-1992) MAYOR OF
SANTA MARTA, COLOMBIA. IGNACIO VIVES WAS PREVIOUSLY SENTENCED FOR CORRUPTION AND IS A WELL KNOWN NORTH COAST NARCOTICS TRAFFICKER IN THE SERVICE OF THE MEDELLIN CARTEL”

El documento está citado exactamente así:

23 September 1991 (Date of Information 18 March 1991)
Narcotics – Colombian Narco-trafficker Profiles
Defense Intelligence Agency, Intelligence Information Report, Confidential, 14 pp.
Source: Declassification Release Under the Freedom of Information Act, May 2004

Y puede ser descargado acá: http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB131/dia910923.pdf

“Matar comunistas no es pecado”: Alfonso Llano

Comentamos a continuación una muestra de catolicismo puro y duro, celebración del miedo, la tortura y la muerte, aliado del poder y la opresión: la columna de hoy del padre Llano.

‘Intelligenti, pauca’
Alfonso Llano Escobar, S. J.

Lunes 17 de marzo de 2008

“Intelligenti, pauca”, adagio latino que suele traducirse por “A buen entendedor, pocas palabras”. Fui explícito en mi artículo de marras que, ante la muerte de ‘Raúl Reyes’, experimentaba un doble sentimiento: como cristiano, sentía profundo dolor [mentira], pero, como todo colombiano bien nacido [elitismo], no podía menos de complacerme [a los cristianos la muerte y la tortura les causa placer, su símbolo es la Cruz] con la justicia que se había practicado [Justicia padre Llano? Justicia? Los pueblos haremos justicia padre Llano, y vamos a ir atrás de ti y de todos los opresores del pueblo y de la Madre Tierra, pero no para matarlos a hierro, sino para enseñarles a construir una sociedad-naturaleza justa]. De sobra que unos cuantos desteñidos habrían corregido al Maestro cuando comentó, a propósito del suicidio de Judas: “Más le valiera no haber nacido”. ¡Qué falta de consideración con el pobre Judas! Por qué ese prurito de exagerar un lapsus linguae involuntario para hacerle decir a uno más de lo que quiso decir, y no prestar atención al dolor que expresé por la muerte de ‘Reyes’.

Pero no. Tenían que saltar al ruedo algunos defensores del asesino [defensores de la vida padre Llano, opositores de la Iglesia y su pobre filosofía de miedo, tortura y muerte] para rasgarse las vestiduras clamando por que el padre Llano se alegraba (“¿al máximo?”, mayúsculo error de lectura) con la muerte de un cristiano. Y nada les dice que sentí profundo dolor [mentira]. Tienen que hacerme decir lo que no quise decir, para justificar su farisaico reclamo. Como si no se hubieran alegrado, también ellos [confesaste padre: "también" te alegraste!], con la noticia de la muerte de un enemigo de la Patria [la Patria padre, precisamente, ese invento de unos pocos para dominar a los demás, es invento de unos pocos para justificar la muerte y la opresión. Afortunadamente, la Madre Tierra, la Diosa y los pobres no tienen patria]. Seamos sinceros o, de lo contrario, no vamos a ninguna parte. Aquí lo que nos falta es sinceridad y no andar con tantas aguas tibias que no van a la mar [Seamos sinceros: guerra de exterminio contra la subversión y todo lo que se le parezca, cierto padre?]. Al pan, pan, y al asesino el castigo [No era Dios el único con derecho a castigar?]. De la impunidad no se sigue la paz sino el incremento del crimen [Tienes toda la razón padre: los inmensos crímenes de la Iglesia siguen impunes, pero llegará la hora de los pueblos padre, y se los vamos a cobrar]. Alguien tiene que morir si queremos la paz [Eso es padre: el exterminio, la anulación del otro como salida al conflicto. Muy cristiano!]. Ya con motivo de la condena de Jesús, sentenció Caifás: “Conviene que uno muera por todo el pueblo y no que toda la nación sea destruida”. Juan 11,50. [Argumentas citando a Caifás padre? Caifás también es palabra de Dios?]

Ya san Ignacio de Loyola, mi santo fundador [una joyita], dio un consejo muy sabio: cuando hay duda sobre la frase de un amigo, hay que hacer todo lo posible por salvar el sentido correcto que quiso decir y no agravar su sentido para echar a perder a ambos: la frase y el amigo. Pero no, quién dijo miedo. Aquí tienen que callarse el sentido profundo de mi frase, sentir dolor [mentira] por la muerte del asesino y meter el dedo en la llaga de la frase imprecisa (el lapsus linguae) ["se me chispotió"], alegrarme de que se haya hecho justicia, para decir que me alegro al máximo de ver correr sangre asesina. No estoy exacerbando los ánimos; todo lo contrario. Quien me ha leído durante cuarenta años sabe que no busco otra cosa que creer en Jesucristo y tratar de servirle amando a todos, aun a mis enemigos. Hay que buscar la paz por todos los medios lícitos. Vivo invitando a la paz y al diálogo, pero cuando el enemigo rechaza tercamente el diálogo y se empecina en matar y destruir [los capitalistas rechazan tercamente el diálogo y se empecinan en matar y destruir], el gobernante (con un 84 por ciento de favoritismo) tiene que recurrir a las armas para eliminar a quien se empecina en acabar impávidamente con el país [Quedó muy claro padre: la popularidad del gobierno narco-para-cachorro-del-imperio-decadente legitima todo, sin límites legales ni morales: Adelante con la motosierra Presidente!]. O, si no, ¿qué está diciendo este respaldo del 84 por ciento sino que ante un ataque aleve y mortal hay que recurrir a la legítima defensa? [Yo pensaba que había que poner la otra mejilla.]

Quede pues claro: no quiero la guerra. Pero si el enemigo recurre a las armas, se puede predecir que caerá bajo el peso de las armas. Fue el Maestro quien le recordó a Pedro, que sacaba el arma para defenderlo: “El que a hierro mata, a hierro muere” [Pongan atención capitalistas, padres y todo tipo de opresores del pueblo y destructores de la Madre Tierra: "El que a hierro mata, a hierro muere"].

Que conste: no quiero la guerra, no me alegro con la muerte de ‘Reyes’ [mentira]. Siento profundo dolor por él y por todos los que caen de ambos lados. Pero soy franco y sincero: no puedo menos de alegrarme por la Patria, que no es una idea bonita [es una idea horrible, filosoficamente vacía, legitimadora de la injusticia, el terror y la muerte], sino que somos todos los colombianos, de carne y hueso, sobre los que cae la espada de Damocles.

Y que no salten al ruedo más defensores de ‘Reyes’. ¡Da lástima oírlos llorar por un asesino que cayó justamente herido de muerte por la justicia y ver que no derraman una lágrima por el millar de inocentes víctimas que ultimó alevemente y otros tantos que se aprestaba a eliminar! [Qué más se puede agregar? El padre ya lo dijo todo.]

Alfonso Llano Escobar, S. J.

Mayu Pankara

Toribío, La Guerra en el Cauca

Posteo el documental “Toribío, La Guerra en el Cauca” hecho por Hollman Morris para el programa Contravía y tomado de morrisproducciones, su canal en el youtube.

La columna de hoy de Molano

Parentesco epistemológico

Por: Alfredo Molano Bravo
Mirando desde lejos lo que pasa y no termina de pasar, me pasó por la cabeza un viejo concepto que utilizaba Estanislao Zuleta, tomado del viejo Althuser: el parentesco epistemológico.

No era fácil de entender y menos de utilizar con propiedad, pero significa algo como la existencia de un aire de familia entre escuelas filosóficas o políticas. Así, hay un parentesco epistemológico entre Schopenhauer y Nietzsche, o entre Bolívar y Sanmartín. Aterrizando en lo nuestro, si se mira bien, uno podría toparse con un aire de familia –o parentesco epistemológico– entre la tesis que invocó el gobierno de Uribe y de su ministro de guerra para meterle la mano al Ecuador con la justificación que agitan Mancuso y Jorge 40 para jugar fútbol con las cabezas de quienes han sido clasificados por ellos como sus enemigos. Al dar el positivo de la operación Fénix, Juan Manuel Santos apeló a la doctrina de la legítima defensa arguyendo que Raúl Reyes había comenzado primero, disparándole desde una distancia de dos kilómetros y medio –y en piyama– a través de la frontera.

Por lo menos eso fue lo que entendió Correa cuando ocho horas después Uribe lo llamó por teléfono para comentarle lo sucedido con ese estilo socarrón de mosca muerta que usa cuando le conviene. No le dijo, por supuesto, que la premisa del golpe por mano propia –es decir, sin respetar el derecho internacional– era la de que el Gobierno de Colombia no confiaba en el ecuatoriano. Tampoco –sin duda, lo consultó– confía EE.UU. en un mandatario que, como Correa, se ha negado a ratificar el convenio que  permite a los gringos tener la gran base aérea militar de Manta, en el Pacífico ecuatoriano, y desde donde, según el periodista José Vicente Rangel, ex vicepresidente de Venezuela, se dirigió el operativo. Uribe no habló exactamente de persecución en caliente porque ha protestado –y con razón– cuando la Guardia Nacional de Venezuela se brinca la baliza en el Catatumbo, El Perijá o Arauca.

Los detalles saldrán a cuentagotas, pero se terminará sabiendo que fue un hecho planeado al detalle con premeditación y alevosía, como si el Ejército colombiano hubiera sabido de antemano cuál era el contenido de los computadores de Reyes: un guión igualito al que siguió EE.UU. cuando se alzó con Noriega en Panamá argumentando que era narcotraficante; invadió Afganistán, argumentando que era la cueva de Bi Laden, o le declaró la guerra a Irak, argumentando que tenía armas atómicas, análogas, por lo menos, digo, a las que Pacho Santos dice que las Farc van a fabricar. Quizá se trate de otro aire de familia, pero que lo hay, lo hay.

El mismo –agrego y repito– que exudan las razones que dan Mancuso, Jorge 40 o Báez cada vez que hablan ante la Fiscalía: nos defendimos por nuestros propios medios –motosierras, desapariciones, descuartizamientos– porque el Estado colombiano dejaba nuestras tierras y nuestros negocios expuestos al boleteo de la guerrilla. Más aún, por ahora, las cosas le han salido como sin duda esperaban, incluida la resolución de la OEA con el sí pero no acostumbrado. La babosería de siempre. No por nada Fidel llamó a este dócil organismo, Ministerio de Colonias yanqui. Los países vecinos están asustados con los rumbos que ha tomado nuestro conflicto doméstico.

Es evidente: se sale de madre. Y no sólo porque las Farc tienen doble residencia, sino porque Colombia no parece tener escrúpulo para impedirlo, y pasarse por la faja la norma que sea para llevar la guerra donde los intereses políticos de Uribe y Bush lo requieran. Siempre y cuando, claro está, lo haga con un Estado pequeño y pobre como Ecuador, o el día de mañana con Nicaragua. Porque otra cosa pasaría si tras el Mono Jojoy entra al Brasil a guindar al este de Tarapacá, donde el general Vázquez Cobo derrotó a un cabo en la guerra con el Perú. Con la resolución de la OEA, la agresión al Ecuador le salió a Uribe barata, como dijo El Tiempo alabándola.

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Formidable la movilización del pasado jueves tanto en Bogotá como en otras ciudades. Una cosa es el país virtual, y otra, el país real. El dolor de las víctimas se derramó por calles, plazas y avenidas: derrotó el miedo y sintió el terror.

Alfredo Molano Bravo

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