“Manifiestamos nuestro rechazo profundo por el secuestro y toda actividad que viole el sagrado derecho a la Vida, don de esta Madre Tierra para que cuidemos de Ella, la Potenciemos y hagamos Florecer de formas inconcebibles.
No para implementar prácticas de exterminio masivo como son propias del modelo neo-liberal del capitalismo corporativo en ciernes. Allí donde la Justicia, el Derecho y las instituciones democráticas se hallan absolutamente sometidas a los intereses de las élites locales y las compañías transnacionales. Lo anterior es una verdad a perogrullo.
El genocidio social operado por el sistema e invisibilizado por los medios de comunicación no tiene perdón de Dios.
Sobretodo en países latinoamericanos, herida abierta en este suelo de Abya-Yala. Nos hierve la sangre en las venas ver la forma como nuestras culturas autóctonas están siendo atropelladas en nombre de un “Desarrollo” a todas luces suicida e insostenible.
El daño ecológico y medioambiental causado por esta globalizada lógica de mercado como pensamiento único es algo inadmisible. Nos estamos matando a nosotros mismos y a la infinita riqueza de vida sobre el planeta. Las generaciones futuras nos juzgarán severas.
No estoy de acuerdo, entonces, con todo respeto, con una marcha de evidentes tintes pro-gobiernistas.
No legitimo la solución armada del conflicto, política guerrerista bandera de la actual administración y eco rendido a los intereses de los Estados Unidos de Norteamérica. Esa no es la música de estas alas.
Para nosotros la resistencia pacífica.
Para nosotros el arte y la cultura como formas de acción política.
Deploramos, execramos y rechazamos el secuestro venga del grupo que venga, así como cualquier violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH), pero seguir ocultando la violencia institucional que generan políticas neo-liberales en sindicalistas, líderes estudiantiles, militantes, afrodescendientes, indígenas y la gran mayoría de excluidos es algo que no podemos soportar.
A ver si abrimos los ojos sobre el verdadero significado y reales sujetos activos de conductas “terroristas”.
¿porqué no salimos a marchar por los veinticinco mil (25.000) niños que mueren al año en Colombia víctimas de enfermedades curables?
¿porqué no marchamos por la población que vive por debajo de la línea de pobreza, -cerca de la mitad de todos los colombianos-, pobreza agudizada por el tipo de políticas económicas del actual gobierno neo-liberal en Colombia?
¿porqué no marchamos por las cientos de miles de víctimas del paramilitarismo, por los millones de desplazados que no vemos en “las buenas noticias del entretenimiento” ni en los “objetivos” informes de los grandes noticieros, RCN, CARACOL, o en el diario el TIEMPO, todos ellos claramente proclives y favorables al actual gobierno?
A ver si despertamos de este trance mediático, ceguera de la cretinización masiva operada por los grupos económicos dueños de los medios masivos de comunicación en Colombia y en el mundo.
Por estas razones NO MARCHAMOS.
Imaginamos formas de resistencia a la barbarie del conflicto armado en Colombia menos sumisas a las órdenes del actual gobierno encabezado por Álvaro Úribe Vélez.
Formas de resistencia creativa y lúcida, que no acaben por legitimar la guerra como salida, que no sean copia de modelos de progreso y bienestar calcados del “american way of life”, que no fortalezcan las garras del imperio cultural-económico-militar de Estados Unidos en nuestra Tierra. El dominio de las Corporaciones en nuestra gente, en nuestras mentes, en nuestras selvas y bosques, sobre la riqueza de nuestros recursos naturales.
Con la mirada fiera y el pulso firme, enseñanzas de nuestros Pueblos Originarios, NO MARCHAMOS el cuatro de febrero, mantenemos el corazón sereno y la dignidad de nuestra Madre Tierra.”
Nanahualtin-Teponaztle-Xocoyotzin, Estirpe de Guerreros Garra de Jaguar, de nube Razante en el Cielo tormentoso.