El pasquín ese ataca al remedito del Putumayo y hace llamado al oscurantismo
El editorial de El Tiempo del pasado 28 de febrero se intitulaba disque “La “rumba” del yagé”. El esperpento fue muy bien contestado por alias Vivisector, comentarista del foro de ese ilustre pasquín. A continuación el “editorial” y la respuesta de Vivisector:
La ‘rumba’ del yagé
Una mujer murió en Bogotá después de una toma de yagé.
Estaba enferma y, al parecer, asistió con la esperanza de curarse por recomendación de un homeópata. Funesto desenlace, que plantea varias inquietudes.
Las tomas de yagé -una liana alucinógena de amplia tradición como recurso curativo y ceremonial entre grupos indígenas como los ingas, del Putumayo- no son novedad en Colombia. Y no lo son tampoco a nivel urbano. Allen Ginsberg, poeta neoyorquino, se recuerda por su entusiasta travesía en los 60 por el Amazonas en busca del yagé. Hoy, ‘taitas’ y ‘médicos tradicionales’ más o menos auténticos ofrecen tomas por 40.000 pesos u organizan excursiones a las que hay que llevar saco de dormir y consignar 207.000 pesos en una cuenta. Una forma de ‘rumba’ con no pocos adeptos y que puede contener altas dosis de irresponsabilidad al incluir a ‘foráneos’ en ritos ancestrales que involucran sustancias alucinógenas. De quienes asisten a tomas de yagé solo parte lo hace por interés de conocer las dinámicas culturales de los que practican este ritual desde hace siglos.
Habrá que indagar las responsabilidades en la muerte de esta mujer en Bogotá. Las suyas propias, las del médico inga tradicional que le dio el brebaje; las del homeópata que, al parecer, se lo recomendó. En todo caso, es un campanazo de alarma sobre el uso peligroso de medicina alternativa. Y sobre los riesgos que entraña una forma de ‘rumba’ sin ninguna regulación ni vigilancia.
Si bien la Constitución de 1991 permite la existencia de una legalidad paralela para las comunidades indígenas en Colombia, es imperativo regular la forma en la que ciertas manifestaciones culturales -y medicamentos- se filtran al resto de la sociedad. En principio, los derechos que las protegen se limitan a sus comunidades, y fuera de ellas, en ciertos casos, deberían ser objeto de regulaciones legales normales, en especial cuando ponen en riesgo la salud y la vida. Que el yagé sea un alucinógeno fuerte solo hace más aguda esta cuestión.
Cabe criticar también a los curiosos que se embarcan en una ‘rumba’ que desvirtúa los usos milenarios de sustancias como el yagé. A lo cual contribuyen los indígenas que se prestan para su comercialización. De allí que también sea responsabilidad de las autoridades indígenas regular claramente el uso de tales sustancias por fuera de sus comunidades.
Me parece que la noticia de el tiempo toma partido sin la debida contextualización; necesitamos un periodismo con mas conocimiento, contextualización y contrastación de la noticia: 1. no se conoce bien ni el tipo de ceremonia ni el orientador de la misma para que haga las respectivas aclaraciones. 2. no se conoce el historial de la persona que murió ni cómo llegó, en qué condiciones físicas y sicológicas llegó a la ceremonia. 3. qué tipo de yagé se consumió, pues hay más de siete clases, puede ser crudo o cocinado… imagínense la cantidad de combinaciones posibles… evans schults, el máximo etnobotánico del mundo estudió el yagé por más de 5 años y produjo “el bejuco del alma”, publicado por el banco de la república, uniandes y uniantioquia a principios de los 90¿s….
4. el yagé como ninguna medicina o medio terapéutico es algo mágico. … puede ayudar y mucho para desbloquear la mente o el espíritu en la mayoría de las enfermedades que son sicopatológicas, y por lo tanto su curación depende de la estrategia síquica del sanador… 5. el yagé permite establecer un diálogo mental, sin palabras, a partir de una película personal que el participante comienza a ver, a sentir y a oír, en su pantalla mental… la pantalla mental aparece cuando cerrando los ojos, ya no aparece negro sino colores, figuras y secuencias significativas de la realidad del paciente, facilitando la concientización de bloqueos sicológicos causantes de la situación mórbida que está viviendo o ha vivido…
6. sería bueno para hacer un verdadero debate científico sobre el yagé quitar la palabra alucinógeno del discurso… porque finalmente qué es alucinógeno? lo primero es que lo alucinógeno es lo rechazable por esta cultura “realista” que cree que la única realidad es la externa… o sea que para comenzar se le pone un inri moral…. cree que no existen realidades interiores más ricas, multidimensionales, de más alto nivel espiritual, de mayor cobertura que ese hipotético realismo… la nueva denominación científica en etnobotánica para las plantas sagradas es plantas enteogénicas, es decir, plantas que generan a dios…
7. una de las riquezas mayores de colombia es poseer esta planta sagrada tan excepcional en el concierto mundial, y este tipo de comentarios nos alejan de la exploración de sus posibilidades terapéuticas y socioeconómicoculturales. además, los gringos ya la patentaron…, y aquí en medio del fundamentalismo polarizante que ha consolidado el segundo mandato de uribe, que anda cazando brujas para tender cortinas de humo a las tropelías de sus amigos y parientes (ya van más de 50 congresistas amigos de uribe con procesos criminales…) a partir de falsos positivos, una potencialidad importante la podemos volver fácilmente una prohibición. pura moralina con falta de casta!
8. así como uribe, josé obdulio y uribito plantean que en colombia no hay conflicto ni estado de beligerancia, tambien ellos creen que la hoja de coca y el cloridrato de cocaína son la misma cosa, y así por orden de los gringos fumigan con glifosato los sembrios de coca (prohibido en gringolandia…), el alimento más nutritivo de todos… en un contexto colombiano de gran desnutrición masiva…. 9. lo de “rumba” también es bien discutible, por lo menos si esta denominación la comparamos con la usualmente empleada. generalmente hay rumba cuando hay varias personas reunidas que disfrutan un espacio y un tiempo compartido en gran ligazón recíproca, por lo menos entre algunas de ellas, en grupos de baile o de audición musical… y en el yagé cada uno tiende a estar solo consigo mismo en el trance…
10. y pilas con el sancocho mental entre indígenas y el resto de colombianos… creo que todos tenemos derecho a experimentar en forma ilustrada lo que nos han legado nuestros ancestros indígenas… ojo con los legalismos de la legislación especial y la general, -gran cacería de brujas-, son subterfugios para tratar de reprimir opciones de vida para los que no tenemos resguardo!!!
Sólo me gustaría agregar: enfermedad y muerte producen las drogas legales, llamense Trago, Marlboro o Paracol Televisión. Enfermedad y muerte produce la vida moderna, el capitalismo y su comida basura. Enfermedad y muerte produce el hambre al que están condenadas las mayorías del mundo en el orden social capitalista. Enfermedad y muerte produce El Tiempo y su apoyo al gobierno narcoparamilitar.
Mayu Pankara